Las orquídeas son unas de las plantas más elegantes de nuestro catálogo y sus flores blancas o de colores son espectaculares. La ventaja de estas plantas es que nos ayudan a saber si gozan de buena salud solo con observar sus raíces y sus hojas. Si quieres unas orquídeas siempre bonitas, en Interflora te enseñamos a examinar a tu planta para que sus hojas luzcan siempre verdes y con un aspecto saludable.

Aprender a observar a tu orquídea

Las orquídeas son plantas tropicales que tienen fama de delicadas, aunque en realidad solo necesitan unos cuidados básicos como cualquier otra planta. De hecho, como las raíces están a la vista, con tan solo observar a nuestra orquídea a través de su maceta transparente podemos conocer su estado de salud y saber si necesita más humedad, si hay un exceso de  riego, si la han atacado posibles plagas, etc. Las hojas también son un factor importante y es fundamental que estén siempre verdes para que no se caigan.

Muchas personas se preocupan porque su orquídea pierde las flores. No obstante, esta planta tiene unos periodos de floración concretos y sus flores suelen caerse a las siete u ocho semanas. Por tanto, si a tus orquídeas se les caen las flores pero sus raíces y hojas están verdes y parecen sanas, no tienes de qué preocuparte. En cambio, si notas que las hojas presentan alguna anomalía, es probable que tu planta esté enferma o sufra por un exceso de riego. Lo fundamental es que sigas nuestros consejos de cuidado y observes mucho a tu planta.

Examinar las hojas y las raíces de una orquídea

Lo primero para evitar que tus hojas se pudran o se caigan es que la planta reciba el riego adecuado. Lo más importante antes de regarla, es observar las raíces de tu orquídea para saber si necesita más agua. Si las raíces están verdes y gruesas, la humedad es adecuada y no necesitas regarla. Al contrario, si están blancas o secas, es que la planta necesita más riego. Si las raíces están amarillas o se oscurecen, es probable que el drenaje no sea el adecuado y tu orquídea se esté ahogando. Las orquídeas pueden sobrevivir bastante tiempo sin agua, pero se mueren en una semana si reciben demasiada. Sigue nuestros consejos para saber cómo y cuándo regarla.

Después de examinar las raíces, las hojas también nos ayudan a saber si nuestras orquídeas están sanas. En este caso, debemos prestar atención al color y la textura. Si las hojas están verdes, lisas y carnosas sabrás que todo va bien. Si las hojas presentan un color verde oscuro casi marrón, es que la planta está recibiendo demasiada luz y podría quemarse. Si las hojas están amarillas, es que la luz es insuficiente. Si las hojas parecen caídas y débiles, es probable que tu orquídea no tenga los nutrientes o el agua adecuados, o sufra una enfermedad.

Hojas de las orquídeas con manchas o amarillas

Si, después de examinar las hojas de una orquídea, observas la presencia de manchas, cambios de color o de textura o marcas, tenemos malas noticias: es probable que tu planta esté enferma por el ataque de insectos, hongos o bacterias. Por suerte, existen varias soluciones para acabar con estas plagas y evitar que las hojas se caigan del todo.

Asimismo, es habitual que las orquídeas pierdan las hojas más antiguas. Si ves que una o dos hojas inferiores amarillean pero las raíces de tu planta y el resto de hojas están verdes y sanas, todo va bien. La hoja más antigua se caerá y tu planta crecerá fuerte y sana. En cambio, si casi todas las hojas están amarillas y las raíces también se pudren, es que tu planta se está muriendo. 

Si tu orquídea pierde las hojas por una plaga o un exceso de riego, puedes intentar seguir nuestros consejos para revivir una orquídea antes de darlo todo por perdido.

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