Una planta navideña con propiedades medicinales

Puede que lo conozcas como Rusco, Brusco o Arrayán morisco. El Ruscus aculeatus es una planta arbustiva que se asemeja un poco al acebo o a la Nandina doméstica, y que ocupa un lugar privilegiado entre las plantas navideñas. Propio de zonas boscosas y húmedas, el Ruscus aculeatus se llena de colores navideños en invierno, con hojas verdes y bayas rojas, lo que la hace ideal como planta de exterior y en adornos de Navidad naturales. Además, también es muy apreciada por sus virtudes curativas. En Interflora queremos darte todas las claves para que conozcas esta bonita planta y para que descubras los cuidados del Ruscus aculeatus.

Las características del Ruscus aculeatus

El Ruscus aculeatus es un arbusto perenne cuyas hojas se mantienen verdes todo el año, y cuyos tallos pueden superar el metro de altura. Crece de forma salvaje en Europa y en toda el área mediterránea y es conocido por muchos nombres: Rusco, Acebillo, Brusco, Acebo menor, Arrayán salvaje o Arrayán morisco. En España, crece tanto en tierras bajas como en montañas y es fácil verlo en bosques de encina. Sus pequeñas y verdes hojas son un poco engañosas. En realidad, no se trata de hojas, sino de tallos planos y ovales que sirven al Rusco para realizar su fotosíntesis. Sus flores no tienen mucho valor ornamental, sin embargo, sus frutos, que aparecen a partir del otoño, son unas bayas rojas, brillantes y redondas de unos 10 milímetros de diámetro, que confieren a estas plantas un valor decorativo muy apreciado. Además, no se marchita fácilmente y dura mucho en un jarrón… ¡ideal si quieres comprar flores esta Navidad

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El Ruscus aculeatus, planta navideña y medicinal

El Brusco es una planta sorprendente, que aparte de ser una planta navideña muy apreciada en jardinería, posee otras características que la hacen muy valiosa. Entre ellas sus poderes medicinales. El Rusco ayuda a prevenir y combatir problemas de salud como la insuficiencia venosa o las varices. Con sus semillas, de color rojo, se prepara una bebida tónica y diurética. En las raíces del Rusco encontramos saponinas, sales de potasio, flavonoides, resinas y un aceite esencial. Las saponinas le confieren una acción antiinflamatoria que facilita la circulación sanguínea. Además, presenta una acción protectora capilar. Se puede consumir en infusión o en pomadas de uso externo.
Sin embargo, el uso de estas plantas debe estar supervisado por un médico, ya que las saponinas pueden provocar problemas gástricos, y sus bayas pueden provocar vómitos, diarrea y convulsiones en niños que, atraídos por su color, pueden consumirlas de manera accidental.

Cuidados del Ruscus aculeatus

Por su resistencia, el Ruscus aculeatus es ideal para cultivar en exteriores. Lo puedes plantar directamente en el suelo, en zonas del jardín de difícil acceso o bajo arbustos y árboles. También en macetas y jardineras. Sigue estos cuidados del Ruscus aculeatus y verás cómo tu jardín se viste de colores navideños este invierno:

Plantación

Los Ruscus aculeatus son plantas dioicas, por lo que tendremos flores masculinas y femeninas. Si quieres obtener bayas en invierno, tendrás que sembrar plantas de los dos sexos en tu jardín. Además, el Rusco es una planta rizomatosa, con unos tallos subterráneos de los que emergen tallos florales. Por esto, son plantas que se expanden con más facilidad. Tenlo en cuenta antes de plantarlas.

Ubicación y tipo de suelo

El Rusco necesita sombra o semisombra para crecer bien. Evita plantarlo al sol directo, ya que puede dañar sus hojas y sus bayas. Crece en cualquier tipo de suelo, pero prefiere que contenga materia orgánica como humus o tierra de bosque. No necesitan abonos.

Temperaturas

Esta planta es muy resistente al frío y puede soportar bajas temperaturas (hasta -5º C), pero si las heladas en invierno son muy severas y frecuentes, el Ruscus aculeatus puede llegar a sufrir bastante. Además, soporta bien el calor del verano mediterráneo. En cambio, no es un arbusto muy propicio para climas de montaña, donde las temperaturas bajan con facilidad hasta -10ºC.

Riego y humedad

Durante el invierno, el Rusco no necesita riego. Con mantener la humedad es más que suficiente. En cambio, durante el verano, hay que regarlo de manera más abundante para mantener su humedad. El Ruscus aculeatus tolera la sequía, pero vigila que esta no sea demasiado dura.

Poda, plagas y multiplicación

Entre los cuidados del Ruscus aculeatus está la poda. Tienes que llevarla a cabo en sus tallos cuando los frutos se caigan de las plantas.
El Brusco es bastante resistente a las habituales plagas y enfermedades, por lo que ponerlo en tu jardín es casi una seguridad de tenerlo siempre verde y hermoso. A aquellos que te envidien por tu bello Ruscus aculeatus, puedes darles una ramita para que planten el suyo propio, ya que estas plantas se pueden multiplicar en verano mediante esquejes.

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