¿Cómo cuidar un girasol en maceta?: descubre los cuidados básicos de una planta muy solar

Los girasoles son flores muy solares que dan un toque de alegría a cualquier rincón de la casa. Muy abundantes en nuestro país por sus múltiples usos, los girasoles se han convertido en una de las plantas decorativas más demandadas en los últimos años, estando al mismo nivel que las margaritas o las rosas. Símbolo de positivismo y buenas vibraciones, los girasoles lucen radiantes tanto en ramos como en macetas, ya que son muy fáciles de cultivar. En Interflora tenemos preciosos ramos de girasoles y plantas para muchas ocasiones, y te vamos a contar cómo cuidar un girasol en maceta sin comerte la cabeza. ¡Sigue leyendo este artículo!

Cómo cuidar un girasol en maceta

El girasol, el eterno amante del sol con múltiples usos

El girasol (Helianthus annuus) es una de las plantas más solares que existen, de ahí su nombre tan evocador. Amante eterna del sol, esta planta es conocida por su capacidad de orientarse siempre en la dirección del sol. Es lo que se conoce como heliotropismo, la capacidad de algunos vegetales de reaccionar ante estímulos de luz natural y orientar sus hojas y flores hacia ella.

Características del girasol

El girasol es una planta de la familia de las asteráceas, a la que también pertenecen las margaritas. Son una de las plantas más positivas que existen en el reino vegetal y sus flores son inconfundibles, siendo símbolo del sol, del amor, la admiración, la vitalidad, la felicidad y la energía. Estas son sus principales características:

  • Es una planta anual (crece, florece, da frutos y muere), que alcanza su apogeo durante el verano, ya que necesita grandes dosis de luz solar.
  • Puede medir hasta tres metros de altura, con un tallo robusto, erguido, con pelitos y hojas ovaladas de gran tamaño.
  • La flor del girasol puede medir entre 5 y 40 centímetros de ancho y, aunque las más conocidas son las de color amarillo, existen girasoles de color rojo, morado, blanco y rosa.
  • Cuando llegan a su madurez dejan de seguir al sol y miran siempre al este.

Los usos de la flor del girasol

La flor del girasol es alegre y llamativa, con sus pétalos abundantes de color amarillo y sus grandes dimensiones. Procedente de Centroamérica y Norteamérica, es actualmente una de las plantas más cultivadas del mundo, gracias a sus diversos aportes y propiedades. El girasol es perfecto para múltiples usos:

  • Son ideales para decorar cualquier rincón, añadiendo un toque rústico y natural muy apreciado, sobre todo en verano.
  • Su fruto, las pipas de girasol, tiene hasta un 58% de aceite, que se emplea tanto para cocinar como para biodiésel. Un producto natural clave en la alimentación del ser humano, pues aporta un alto valor nutricional.
  • Los girasoles tienen propiedades que ayudan a mejorar la salud, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares y previniendo la aparición de cáncer.

Girasol en maceta, ¿qué variedad es la mejor?

Si formas parte del club de los incondicionales del girasol y quieres tener un girasol en maceta en tu casa o jardín, debes saber que existen más de 70 tipos de girasoles distintos. Se dividen en enanos, perfectos para cultivar en maceta, o gigantes, que se cultivan directamente en la tierra en el exterior. Las mejores especies de girasoles enanos para maceta son: 

  • El girasol Big Smile: tiene pétalos de un color amarillo intenso y un centro marrón. Tiene gran valor ornamental y no suele superar los 30 cm, lo que le hace perfecto para ser cultivado en maceta.  
  • El girasol Teddy Bear: es el que menos se parece a los girasoles tradicionales. Tiene una gran cantidad de pétalos finos y abundantes de distintos tamaños que le dan una textura esponjosa y suave. Su centro es pequeño y de un tono amarillo verdoso.
  • El girasol Sunspot: una especie que puede encontrarse en varios tamaños (desde 50 cm a 1,5 m). Se caracteriza por su gran flor y sus numerosas semillas.
  • El girasol Music box: un tipo de girasol ornamental que se cultiva por su gran valor decorativo. Sus pétalos muestran un degradado con distintos tonos de rojo, naranja y amarillo de gran intensidad, que llaman mucho la atención.

Cómo cuidar un girasol en maceta

Cultivar girasoles en maceta, ya sea en el interior de tu casa o en tu terraza o jardín, requiere una serie de cuidados fáciles que te permitirán disfrutar de la belleza de estas plantas durante mucho tiempo. Estos son los principales cuidados del girasol en maceta:

Cuidado girasol maceta

¿Cuándo plantar girasoles?

Los girasoles son plantas anuales que alcanzan su esplendor en verano, por lo que lo ideal es sembrarlas a finales del invierno, aunque si la temperatura es inferior a 4 ºC, no germinarán. Para disfrutar de flores durante más tiempo, puedes plantarlas de manera progresiva, sembrando semillas cada varias semanas. Así, en verano, disfrutarás continuamente de su belleza. Si compras las semillas, prepara primero los semilleros con una mezcla de turba, humus de lombriz y fibra de coco. Una hora antes de introducir las semillas en la tierra, ponlas en agua para que se ablanden. Después, colócalas de dos en dos o de tres en tres sobre la superficie y echa una capa de la mezcla anterior. Riega los semilleros moderadamente. A los 10 días, verás cómo empiezan a brotar y al cabo de otros 10-20 días, ya estarán listos para el trasplante a la maceta.

Elige la maceta más adecuada

Las plantas del girasol son conocidas por su altura y robustez, por lo que debes seleccionar una maceta con suficiente espacio para que las raíces se desarrollen de manera saludable y la planta crezca fuerte. Puedes elegir una maceta de terracota o cerámica profunda, de al menos 45 centímetros de diámetro, que proporcionará estabilidad. También, asegúrate de que la maceta tenga agujeros de drenaje en la parte inferior, para evitar que el agua se acumule en el fondo de la maceta y dañe las raíces de tu girasol. Los girasoles prefieren un suelo ligeramente húmedo, pero no toleran el exceso de humedad en sus raíces.

Pon tu maceta en un lugar soleado

Los girasoles necesitan una exposición adecuada a la luz solar para crecer. Debes ubicar tu maceta en un lugar donde reciba al menos 6 horas de luz solar directa al día. Si es posible, busca un área que esté expuesta al sol de la mañana y de la tarde, para proporcionar a tu planta la máxima cantidad de luz solar.

Evita la sombra y gira tu maceta regularmente para que la planta reciba una exposición uniforme al sol. Sin embargo, en climas muy calurosos, es mejor proporcionar algo de sombra a tus girasoles durante las horas más intensas del día, evitando así que las hojas se quemen.

Riego de girasoles en maceta

Aunque los girasoles son plantas resistentes a la sequía, asegúrate de que el sustrato de la maceta esté siempre ligeramente húmedo, pero nunca empapado, lo que podría provocar el desarrollo de hongos o pudrición de las raíces. Riega tus girasoles por la mañana o temprano por la tarde para que las hojas puedan secarse antes de que caiga la noche. En días calurosos o durante la temporada de crecimiento activo, aumenta la frecuencia de riego. En cambio, en épocas de temperaturas más frescas o durante el invierno, disminuye la cantidad de agua que proporcionas a tus girasoles. 

Fertilización de girasoles en maceta

A diferencia de las plantas cultivadas en el suelo, las que están en macetas dependen en gran medida de los nutrientes que se les suministra. Puedes añadir un fertilizante a tus girasoles cuando alcancen aproximadamente 15 centímetros de altura. El mejor fertilizante para tu girasol en maceta es uno granulado de liberación lenta, con una proporción equilibrada de nitrógeno, fósforo y potasio (NPK). El nitrógeno es esencial para el crecimiento verde y las hojas saludables, el fósforo fomenta la floración y el desarrollo de raíces, y el potasio fortalece la resistencia a enfermedades y condiciones adversas.

Girasol maceta grande

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share via
Scroll al inicio
Send this to a friend