El ciclamen, conocido también como violeta persa o violeta de los Alpes, es una planta de tubérculo muy apreciada durante el invierno, ya que es una de las pocas capaces de florecer en los meses más fríos. Se caracteriza por su tamaño reducido, sus hojas veteadas en forma de corazón de color verde intenso, y abundantes flores de tonos rosa, púrpura, rojo o blanco. Su popularidad viene dada por sus flores aromáticas de colores intensos, lo que la hace perfecta para la decoración de jardines y como planta de interior. Una pequeña planta de aspecto delicado, pero con una resistencia magnífica, que alegrará el ambiente de cualquier estancia de tu hogar. Desde Interflora te desvelamos las claves sobre los cuidados del ciclamen y su mantenimiento para disfrutar de sus llamativas flores durante más tiempo.

Cuidados del ciclamen

El ciclamen entra en su etapa de inactividad en verano, durante el cual puede dar la impresión de que se ha marchitado o muerto: las hojas se vuelven amarillas y caen junto con las flores. Sin embargo, con unas condiciones de crecimiento óptimas y los cuidados adecuados, conseguiremos que vuelva a brotar en otoño, además de alargar su periodo de floración.

  • Condiciones del suelo. Una tierra rica en nutrientes y con un buen drenaje que mantenga la humedad y permita una buena oxigenación. De este modo, las raíces se mantendrán sanas y evitaremos que se pudran.
  • Luminosidad. Durante los meses de floración, el ciclamen necesita estar en un espacio luminoso, pero es preciso evitar la luz solar directa. Estas condiciones deben cumplirse tanto si se cultiva como planta de interior como de exterior.
  • Riego. Este punto es de gran importancia ya que, aunque el ciclamen necesita una gran cantidad de agua, un riego excesivo puede acarrear consecuencias desastrosas en su crecimiento. Debemos mantener el suelo húmedo sin que llegue a secarse al completo y evitar que el agua de riego toque las flores y las hojas. No debemos encharcar la maceta, por ello, se recomienda utilizar un plato en la parte inferior para que la planta absorba el agua que necesite. Después, la colocaremos sobre una bandeja con piedras pequeñas para que drene el exceso de agua.
  • Temperatura. A pesar de ser una planta resistente al frío, es primordial controlar la temperatura y el grado de humedad para su correcto crecimiento. En general, no soportan el calor extremo, las corrientes de aire fuertes o un ambiente seco. Durante el invierno la temperatura ideal es de unos 10 – 12 ºC, por lo que necesita estar lejos de radiadores u otras fuentes de calor. Si lo exponemos a altas temperaturas, puede entrar en el periodo de inactividad antes de tiempo.
  • Abono y poda. En la época de floración, utiliza un fertilizante líquido para plantas en flor cada dos semanas. Además, retira las flores que comienzan a marchitarse con cuidado de no dañar el tallo para facilitar que otras broten fuertes y sanas.
  • Trasplante. Se aconseja trasplantar el ciclamen una vez entra en el periodo de descanso y, a medida que vaya creciendo, cambiar el tamaño de la maceta.
  • ¿Qué hacer durante el periodo de inactividad? A medida que suben las temperaturas, las hojas comienzan a volverse amarillas, señal de que la planta está entrando en su etapa de inactividad. A partir de aquí, se recomienda colocar el ciclamen en un lugar fresco y regar con muy poca frecuencia, solo la cantidad justa para evitar que la tierra se seque al completo.

Composiciones con flores de ciclamen para regalar

Las espectaculares flores que brotan durante el invierno, hacen del ciclamen una de las mejores plantas para regalar durante los meses más fríos del año. Se trata de una planta elegante de colores intensos que simboliza el afecto sincero, profundo y duradero.

  • Bora Bora. Un centro en tonos rosas en la que la orquídea y el ciclamen conforman una composición floral armoniosa y elegante. Aportará color y luminosidad a cualquier tipo de espacio.
  • Ródano. Un conjunto de plantas variadas, exuberante y sofisticado, donde el ciclamen es el gran protagonista gracias a sus flores de colores delicados.
  • Equinoccio. Una composición de aires rústicos que se presenta en una preciosa cesta. Un regalo lleno de color en el que el ciclamen va acompañado de otras flores como crisantemos y lisianthus, junto con la hiedra y la fittonia dando equilibrio a todo el conjunto.

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