Puede parecer que con la llegada del invierno todo se vuelve gris y apagado. Pero en cuestión de flores, el pensamiento ha venido para alegrarnos el frío invierno con sus infinitos colores y sus múltiples variedades. Hoy en Interflora te damos todos los detalles sobre esta flor que florece en otoño y que resiste las bajas temperaturas del invierno. Te acercamos a su origen y características y te contamos cómo cuidarla para que te dure mucho tiempo. Además, te descubrimos alguna curiosidad que te sorprenderá. ¡Te dejamos con los pensamientos!

Origen y curiosidades sobre la flor de pensamiento

Los floristas europeos supieron ver la belleza de esta flor y desde el siglo XIX trabajaron para cruzar las flores del pensamiento silvestre, también conocida como viola tricolor o viola tricolor hortensis, con diversas clases de violetas nativas. Fruto de esos cruces consiguieron unas 400 variedades de esta planta. El pensamiento pertenece a la familia de las violáceas y su nombre científico es viola x wittrockiana. A lo peculiar de su nombre sumamos todas estas curiosidades:

  • Plántala cerca de otros arbustos y evitarás que crezcan malas hierbas.
  • Cuando las vayas a comprar, la vistosidad y colorido de sus flores abiertas te maravillarán. Pero debes fijarte en las que están sin abrir. Elige una planta que además tenga capullos, así te durara más tiempo.
  • ¿Sabías que se usa en gastronomía? Normalmente se emplea para decorar el emplatado final y a veces se incluye en los platos para comerla.
  • Al ser una planta híbrida, la flor del pensamiento tiene una gama de tonalidades más amplia que otro tipo de plantas. Los encontrarás en blanco, azul, violeta, rosa… También existen variedades que combinan colores y tienen un aspecto jaspeado.

Características de los pensamientos

Desde su origen el pensamiento presenta múltiples variedades, con multitud de colores e infinidad de tamaños. Así que te puedes imaginar la gran cantidad de combinaciones posibles que se consiguen siendo esta flor la protagonista. Éstas son sus características más comunes:

  • Tienen flores individuales y sencillas, con cinco pétalos cada una. 
  • Suelen medir entre cinco y siete centímetros de diámetro. A medida que el clima es más cálido se hacen más pequeñas.
  • Los pétalos suelen ser lisos, aunque existen variedades con flores rizadas. 
  • Sus hojas son de color verde oscuro, con hojas planas y ovaladas.
  • Los pensamientos no suelen superar los 20 centímetros de altura.

Además de conocer las cualidades más frecuentes de los pensamientos, te mostramos algunas variedades menos habituales:

  • Joker, de color púrpura de fondo y frente de naranja
  • Supreme, con fondo y frente del mismo color
  • Springtime, preparadas para temperaturas más cálidas

Ante tanta variedad será difícil decidirse solo por una. Pero si además de llevarte unas cuantas para tu terraza o jardín también quieres regalárselas a alguien, debes saber que el pensamiento se relaciona con la nostalgia. Es muy apropiado para regalar a quien echamos de menos o extrañamos. Regalar pensamientos significa evocar recuerdos y sentir nostalgia de algún amor. Seguro que ya sabes a qué persona se los vas a regalar.

Cuidados básicos para unos pensamientos perfectos

El pensamiento es una flor perfecta para situar en el exterior, incluso con temperaturas tan frías como las del invierno. Además de fijarte en su ubicación, toma nota de esta miniguía de cuidados básicos para disfrutarlos por más tiempo.

  • Temperatura. Es capaz de aguantar las temperaturas frías, incluso las heladas, por eso es una de las flores de invierno. En cuanto al calor le gustan las temperaturas suaves, hasta los 21 grados aproximadamente.
  • Riego. Durante la floración es necesario regarla cada 3 días y debes cuidar su drenaje. La tierra debe estar siempre húmeda, pero sin encharcarla. En invierno aprovecha los días de lluvia. Si vives en una zona con pocas lluvias, puedes regarla cada 2 semanas.
  • Luz. Le encanta la iluminación natural. Así que cuanta más luz solar le dé, mucho mejor. Sin embargo, puede llegar a resistir en ambientes en semisombra, sobre todo cuando la incidencia del sol es muy fuerte.

Ciclo de vida. Es una planta bianual, el primer año solo produce hojas y el segundo da flor. Sin embargo, con unos cuidados específicos puedes conseguir que tus pensamientos se conviertan en perennes. Lo más normal es que con el calor la planta muera. Pero ¿qué te parece cambiar este ciclo y conseguir que tu pensamiento te alegre siempre con sus colores? Para lograrlo debes realizar una poda casi total de la planta, en la que sólo dejes el tallo. Ahora sólo queda cuidarla y esperar a tener pensamientos durante una larga temporada.

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