Una de las tareas primordiales a la hora de cuidar de nuestras plantas de interior es el control de plagas. Manchas de moho, hojas amarillentas o agujereadas son algunos signos de debilitamiento que muestran las plantas enfermas. La mayoría se pueden combatir fácilmente si las detectamos y actuamos rápidamente. Para que no te lleves un disgusto, desde Interflora te contamos las pestes más comunes y cómo reconocerlas, junto con unos remedios fáciles de aplicar para que tus plantas de interior se mantengan sanas y fuertes durante todo el año.

 ¿Cuáles son las plagas en plantas de interior más comunes?

Existen diversos tipos de plagas que pueden aparecer según las condiciones climáticas, la estación del año o el lugar donde se coloquen las plantas. A continuación, te explicamos cómo son las más habituales en plantas de interior.

Pulgón

Se trata de un insecto pequeño de color verde o negro bastante fácil de detectar, que se adhiere a la parte trasera de las hojas y en las zonas más tiernas de la planta. Los pulgones se alimentan de la salvia, lo que afecta al crecimiento de la planta causando decoloraciones y deformaciones en las hojas o en los nuevos brotes.

Mosca blanca

Es una de las plagas más duras de combatir por la cantidad de larvas que produce durante su ciclo de vida que dura de 10 a 30 días, por lo que es muy importante detectarla a tiempo. Se sitúa en el envés de las hojas donde pone sus huevos diminutos. Al igual que el pulgón, extrae la salvia marchitando la planta. Además, a su paso deja una sustancia viscosa sobre la que aparece un hongo llamado negrilla. La alta humedad es la causa principal de su aparición.

Cochinilla algodonosa

De tamaño reducido y cubierta por una pelusa blanca, se trata de un insecto que ataca a una gran variedad de plantas en zonas con un clima seco. Se adhiere a la cara inferior de las hojas y brotes tiernos de plantas debilitadas succionado su salvia. Al igual que la mosca blanca, producen una materia pegajosa que favorece la proliferación del hongo negrilla. Las hojas de las plantas se deforman y se vuelven amarillas.

Araña roja

Ácaro con un color rojizo que suele detectarse con facilidad por la tela que teje alrededor de las hojas. Las principales causas de su aparición son las altas temperaturas y el ambiente seco, por lo que el interior de las casas es un lugar idóneo para su proliferación. Al igual que los anteriores insectos, se sitúa en el envés de las hojas y se alimenta de la salvia de la planta. El síntoma más común que sufren las plantas son unos puntos decolorados o manchas amarillas en las hojas, las cuales acaban cayéndose.

4 remedios para combatir las plagas en plantas de interior

Es posible erradicar las plagas en tus plantas de interior siempre y cuando la detección sea temprana y actúes con rapidez. Los insecticidas específicos para cada tipo de peste que puedes encontrar en tiendas especializadas son una solución fácil y eficaz. Sin embargo, también existen remedios caseros y totalmente ecológicos de aplicación sencilla, que puedes elaborar con ingredientes que tienes en casa.

  • Plantas aromáticas. Uno de los métodos más utilizados por los expertos en jardinería es plantar o colocar plantas que repelen insectos de forma natural junto a las que están enfermas. Entre las más efectivas se encuentran la lavanda, el romero, la menta, el tomillo o el cilantro. También se puede elaborar una infusión con ellas y utilizar un espray para pulverizar el resultado sobre las plantas.
  • Agua con jabón. Muy eficaz contra pulgones y cochinillas, solo hay que diluir una cucharada de jabón líquido en un litro de agua y pulverizar sobre la planta. Acto seguido, se lavan las hojas para eliminar los insectos y se repite el proceso hasta que desaparezcan por completo.
  • Ajo y cebolla. Tritura una cabeza de ajo y media cebolla en dos vasos de agua, mételo en un pulverizador y ya tienes un repelente natural y eficaz, sobre todo contra pulgones. 
  • Cáscaras de limón, naranja y otros cítricos. Un remedio ideal para acabar con pulgones, cochinillas y moscas blancas, se elabora una infusión con la piel de la fruta y se deja reposar, al menos, durante 24 horas. Puedes añadir un poco de jabón líquido a la mezcla final para aumentar su eficacia. Rocía sobre tus plantas dos veces a la semana y listo.

Consejo extra: conocer las necesidades de cada variedad y controlar la frecuencia de riego es un paso importante a la hora de evitar las plagas. Revisa el envés de las hojas cada vez que riegues tus plantas de interior y retira el polvo acumulado con suavidad para favorecer su respiración.

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