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Operación bikini: ¿Un quema-grasas natural?

11 julio, 2012 No hay comentarios

Ya sea por motivos de salud o por motivos de estética, adelgazar o mantenerse delgado es una de las preocupaciones que mas obsesiona a buena parte de la población. El mundo de las dietas se alimenta muchas veces de verdades a medias. Productos y fórmulas milagrosas que buscan una última razón científica que las santifique.

Las plantas y los productos naturales, curiosamente, mantienen, por encima de toda duda, su etiqueta de “saludables”. Como si cualquier solución a base de remedios naturales estuviera exenta de efectos secundarios. Productos de siempre, arropados en hábiles campañas de marketing, ensalzan el nuevo valor curativo de vegetales y plantas que hasta la fecha venían cumpliendo su función en el estricto dominio de la cocina.

No seremos nosotros quienes neguemos o pongamos en tela de juicio la importancia de las flores y las plantas en nuestras vidas, pero si nos gustaría confirmar su valor a la luz de una explicación más científica.

 

Dicho lo cual, hoy hablamos del té verde.

Bebida muy apreciada por los asiáticos, quienes la consumen constantemente, el té verde en occidente ha sido tradicionalmente relegado al botiquín y utilizado como remedio suave contra dolencias de tipo digestivo. Pero eso ha cambiado radicalmente a raíz de trabajos científicos que parecen confirmar las propiedades anti-obesidad de este tipo de té.

El té verde (Camellia sinensis) se obtiene secando las hojas de la planta del té por acción del vapor (sistema japonés) o por el calentamiento (sistema chino). Estos procesos casi no alteran su composición química. Estas hojas no se dejan fermentar después de su cosecha y antes del proceso de secado. Así retienen los ingredientes activos de la planta (polifenoles). Los polifenoles son esenciales en la fisiología de las plantas, para la pigmentación, crecimiento, reproducción y protección contra las plagas. Estos polifenoles del té verde, comúnmente llamados catequinas, son precisamente aquellos a los que se les atribuye las propiedades que ayudarían a evitar el sobrepeso.

¿Un quema-grasas natural?

En la última década diversos estudios han sugerido que el extracto de té verde ayudar a perder peso de dos maneras: acelerando el metabolismo y ayudando a la disminución de grasa corporal total.

Ultimamente, se ha multiplicado la aparición de trabajos realizados desde prestigiosos centros de investigación, que han administrado té verde o sus extractos, a personas sanas o a personas obesas o con sobrepeso para estudiar sus efectos en el metabolismo y tejido adiposo. Estos estudios apoyan la hipótesis del efecto “termogénico” (de aumentar el gasto energético) o “quema-grasas” de esta planta.

Parece ser que la combinación de té verde junto y cafeína aumenta el gasto energético y la oxidación de las grasas gracias a la interacción de la cafeína y los polifenoles del té. No obstante, el mecanismo de funcionamiento de los polifenoles no es bien conocido y por esta razón los científicos se muestran todavía cautos con estos primeros resultados a la espera de una investigación más profunda. Faltaría, sobre todo, por definir  la dosis terapéutica para conseguir el efecto deseado. Además, llaman la atención sobre los efectos negativos que un exceso de consumo de té verde o de sus extractos puede producir.

De hecho, el té verde está contraindicado en personas con trastornos cardíacos, arritmias, insuficiencia coronaria, úlcera gastroduodenal, insomnio, epilepsia, embarazo y lactancia y también en los niños. El té verde puede provocar toxicidad en el hígado y puede interactuar con diversos medicamentos. ¡Ojo! Porque este tipo de advertencia no siempre se incluyen en los prospectos de los preparados en el mercado que utilizan este tipo de té en sus fórmulas y composición.

Como ves, No hace falta que vayas a todas partes con tu termo de té en el bolso o en la mochila. Pero, si quieres perder peso, no estaría de más que, sustituyeses una de esas Coca-Colas diarias por una tacita de té. Verde, claro.

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